La vuelta a Oporto tras las vacaciones ha sido un cúmulo de sensaciones. Reconozco que el regreso se me hizo un poco más cuesta arriba de lo esperado; sentía que los días en casa no habían sido suficientes para todo lo que quería hacer. Sin embargo, a los pocos días de recuperar la rutina en el Atelier Nunes e Pã, esa sensación desapareció para dejar paso a la emoción por todo lo que está por venir en estos próximos meses.

Al reincorporarme a la oficina me encontré con una sorpresa: ¡estábamos de reformas! Aunque las primeras semanas de obra suelen ser las más caóticas, se me hizo un proceso muy ameno. Aprovechamos para reorganizar por completo el espacio de trabajo y hacer una limpieza profunda de los muestrarios de materiales, algo que me ayudó a familiarizarme aún más con los soportes físicos que manejamos en el diseño.

En cuanto a la parte creativa, este mes he estado inmersa en proyectos muy diversos. Uno de los más interesantes fue la digitalización de imágenes para un libro. Realicé pruebas combinando fotografía móvil y escaneado de alta resolución; curiosamente, terminé utilizando las capturas del móvil por su versatilidad, aunque tomando como referencia técnica las del escáner para mantener la precisión de las proporciones. El trabajo posterior de postproducción fue intenso: ajuste de iluminación, corrección de subtonos y limpieza de manchas y defectos para asegurar una calidad editorial.

Otro de los retos técnicos del mes fue el diseño de un sobre a medida para el envío de láminas del artista Antonio One. El encargo requería un soporte de 30 × 40 cm en un gramaje de 350 gramos. El objetivo era encontrar una solución estructural sencilla y elegante, que no necesitara dobleces complejos ni pegamento. Tras varias pruebas de corte y plegado, logramos un prototipo funcional que respeta la estética minimalista del estudio.

Además, me he encargado de una propuesta de merchandising para una bodega, diseñando tote bags, camisetas y gorras. Para que el proyecto tuviera coherencia visual, tomé como referencia el sistema gráfico de las etiquetas que ya se habían desarrollado previamente en el estudio. Como complemento a mi formación técnica, realicé una investigación sobre el uso de Inteligencia Artificial para generar gráficos a partir de datos de Excel, comparando diferentes plataformas y su grado de edición. También tuve la oportunidad de asistir a una reunión estratégica sobre la implementación de gafas 3D en museos, explorando nuevas vías para el diseño interactivo.

En lo personal, enero ha sido un mes tranquilo en Oporto, marcado —como es habitual aquí— por la lluvia constante que limita un poco los planes al aire libre. Lo más emocionante fue, sin duda, la visita de una amiga que vino a pasar un fin de semana tras terminar sus exámenes.

Fue la excusa perfecta para ejercer de guía y enseñarle los lugares más emblemáticos de la ciudad. Aprovechamos para visitar algunas de mis tiendas favoritas, que son auténticos referentes de diseño y cultura en Oporto: Materia Prima, un espacio increíble dedicado a discos, libros y fanzines con una visión cultural muy inclusiva, y Tricirculo, una tienda que combina con mucho gusto prendas vintage y piezas hechas a mano. Entre descubrimientos gastronómicos y paseos por la ciudad, cerramos el mes con las energías renovadas.

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