Durante el tercer mes de mi Erasmus en Oporto he seguido aprovechando al máximo tanto el trabajo como el tiempo libre, descubriendo nuevos rincones de la ciudad y viviendo experiencias muy especiales.

Uno de los planes que más me gustó este mes fue visitar un mercadillo de objetos antiguos llamado Feira da Vandoma, un lugar muy auténtico donde se pueden encontrar antigüedades, libros antiguos y objetos curiosos. Ese mismo día también fui a la Champions Burger, un evento muy conocido, donde probé una hamburguesa llamada La Goat, que estaba espectacular. Como el evento se celebraba cerca de la playa, aproveché para pasear y disfrutar del mar, algo que siempre se agradece.

Además, durante este mes me compré un carrito que me ayuda mucho con la compra, facilitando el día a día. Por la noche, aproveché para pasear por la ciudad y ver las luces de Navidad que habían colocado en Oporto, lo que le daba a la ciudad un ambiente muy bonito y acogedor.

En cuanto al trabajo, durante este tercer mes he podido realizar tareas muy variadas. He ayudado a crear el papeleo de una empresa, como nóminas, presupuestos y sobres, junto con una compañera que también está de Erasmus. Además, he estado diseñando invitaciones de Navidad para distintas empresas, utilizando programas como Illustrator y Photoshop.

También participamos en una lluvia de ideas para el post del calendario navideño del estudio, donde se decidió que el diseño sería estático, sin animación, y se realizó utilizando Photoshop e Illustrator. Por último, trabajé en las plantillas de un proyecto de merchandising para una pastelería, incluyendo el rediseño de su imagen.

El ambiente con mis compañeros es muy bueno y, hablando entre nosotros, decidimos que durante la semana del 15 al 19 cada uno prepararía una comida típica de su país. En mi caso, cociné patatas a la importancia, que tuvieron mucho éxito y gustaron a todos. Otros días probamos platos como pizza, buon appetito o bifana, lo que hizo que la semana fuera muy divertida y multicultural. Además, el jueves de esa misma semana tuvimos la cena de Navidad de la empresa, que fue en un restaurante mexicano.

También aproveché este mes para comprar recuerdos y regalos para llevar en Navidad. Quedé con Naia para probar una pastelería local, donde degustamos distintos pasteles, todos riquísimos, y también visité una tienda especializada en galletas, donde me compré una de chocolate que estaba increíble.

El viaje de vuelta fue toda una aventura. El vuelo estaba previsto para el día 20 y pasé el control de seguridad sin problemas, pero se retrasó en dos ocasiones. Una vez dentro del avión, nos informaron de que había sido alcanzado por un rayo en un aterrizaje anterior y que estaban comprobando si podía volar. Tras estar unas tres horas esperando, el vuelo fue finalmente cancelado y nos desalojaron. La compañía nos ofreció transporte a un hotel, alojamiento y desayuno.

Al día siguiente, 21 de diciembre, volvimos al aeropuerto y, aunque el vuelo se retrasó una vez más, finalmente enviaron un avión desde Barcelona porque el anterior no estaba en condiciones. Por fin pudimos volar y llegar a Bilbao, donde pasé la Navidad con mi familia, cerrando así el tercer mes de mi experiencia Erasmus con muchas experiencias, aprendizajes y recuerdos inolvidables.

Tras este descanso navideño, volveremos a Oporto con la entrada del año 2026, con energías renovadas para afrontar con alegría e ilusión los siguientes meses del programa.
