Olá! Desde Lisboa!
Para resumir este primer mes en Portugal, debemos empezar por las prácticas. He estado trabajando en proyectos para diferentes empresas, creando contenido para sus redes sociales y páginas web.

Estoy aprendiendo a trabajar con Figma y sacándole más partido a herramientas que ya conocía, como Illustrator, Photoshop e incluso Canva, con la ayuda de mi jefa de departamento y mis compañeras.

La coordinadora de prácticas es muy atenta y, cuando he solicitado un monitor para poder trabajar mejor, me han proporcionado uno de buena calidad, mejorando así mis herramientas de trabajo. Además, he experimentado lo que se siente al trabajar desde casa, ya que la empresa nos permite teletrabajar todos los miércoles. Para ello, nos llevamos el portátil del trabajo y una mochila protectora, también cedida por la empresa, para transportar todo lo necesario. Al principio se me hacía algo raro trabajar desde casa, pero te acostumbras rápido, ya que resulta bastante cómodo a la hora de desarrollar y crear.

Por otro lado, he aprovechado para pasar algún fin de semana con mi abuela, que vive en la zona de Cadaval, al norte del distrito de Lisboa. También he tenido la suerte de recibir visitas de mis familiares de vez en cuando, algo que agradezco mucho, ya que tenerlos cerca en esta etapa hace que la experiencia sea un poco más familiar y llevadera.

Estas visitas también me han permitido conocer un poco más el país, viajando a Coimbra, una de las ciudades universitarias más conocidas de Portugal.

Es una ciudad con mucha historia y turismo, donde se combinan la vida cotidiana y los visitantes. Además, junto a Larraitz, mi compañera de Erasmus, he podido conocer Cascais, una de las localidades costeras más conocidas de la zona. Ambas visitas me han permitido descubrir nuevos lugares y disfrutar de tiempo de calidad.

También he conocido más a fondo el centro de Lisboa. La verdad es que con el transporte público se llega a muchos sitios, así que hemos aprovechado al máximo los trenes, autobuses, tranvías y el metro para hacer turismo y disfrutar de la ciudad.

En estos planes también nos ha acompañado una compañera de piso que tiene amigos internacionales en Lisboa. Esto nos ha permitido conocer a más gente y mejorar nuestras habilidades lingüísticas, utilizando el inglés como idioma común.

En cuanto al alojamiento, poco a poco vamos asentándonos con el resto de compañeros, que ya llevan algún tiempo viviendo juntos. Personalmente, considero que he conseguido equilibrar bastante bien el espacio personal que me aporta mi habitación con la convivencia con las otras cinco personas, dando paso también al comienzo de nuevas amistades.
¡Nos vemos en el próximo resumen! Até à próxima!
