Inicié este último mes de mi Erasmus en Lisboa junto a mis compañeras Celia y Noelia. Aprovechamos el puente de mayo para visitar la ciudad, aunque casi no llegamos, ya que estuvimos a punto de perder el autobús.

No fuimos con la intención de hacer demasiado turismo, pero aun así recorrimos algunos lugares emblemáticos, como la Iglesia de Santo Domingo, conocida como la “iglesia quemada”; la Biblioteca Municipal de São Lázaro, la biblioteca pública más antigua de Lisboa; y la Plaza del Comercio, junto al río.

También hicimos una pequeña ruta de tiendas vintage, aprovechando el tiempo para descansar y ponernos al día.

El tiempo se me ha pasado muy rápido, especialmente en el trabajo, donde he participado en varios proyectos más rápidos y sencillos de lo habitual. Uno de ellos consistió en realizar cambios en una firma de correo electrónico que había diseñado el mes anterior, ya que el cliente solicitó un formato diferente.

Además, me encargaron rediseñar el rótulo de una botella de agua, manteniendo la distribución original, pero adaptando el texto para mejorar su legibilidad.

En el proyecto principal colaboré en diferentes tareas: la creación de un mapa con la distribución de elementos por la ciudad, la búsqueda de recursos para merchandising en plataformas como Shutterstock o Adobe Stock, la preparación de plantillas de sobres en Microsoft Word, la animación de pequeños elementos en After Effects y la creación de secuencias de imágenes en Adobe Premiere para pantallas publicitarias en la calle.

Este mes también he recibido varias visitas. Durante la primera semana vino mi novio a visitarme y, en la segunda, mis tíos y primas regresaron, igual que al principio del Erasmus, aunque esta vez para ayudarme a llevar mis cosas.

Pasamos un día en Vilanova de Gaia, paseando por sus calles y comiendo junto al río en un restaurante que nos habían recomendado, conocido por sus abundantes raciones y su pescado fresco. Por la tarde fuimos a la playa, disfrutamos del atardecer y cenamos por la zona. Al día siguiente terminé de empaquetar mis cosas antes de su marcha.

Durante estos últimos días he aprovechado mi tiempo libre para avanzar con la documentación del Erasmus. Al mismo tiempo, revisé junto a mi compañera los trabajos que he realizado durante estos meses para archivarlos o derivarlos a otra persona. El último día que coincidimos todas hicimos una comida en la oficina y aproveché para entregarles unos pequeños detalles como agradecimiento por el tiempo compartido. Me voy muy feliz de aquí, con la sensación de haber aprendido mucho y de haber conocido a personas increíbles a las que siempre podré recurrir.

Quiero agradecer especialmente al Negociado de Internacionalización de la FP de Gobierno de Navarra y a la EASDi por hacer posible esta oportunidad, así como por el apoyo brindado para vivir una experiencia tan enriquecedora. También quiero expresar mi agradecimiento al Atelier Nunes e Pã, donde he realizado mis prácticas durante estos meses, por todo lo aprendido, la confianza depositada en mí y el buen ambiente vivido. Sin duda, me voy con el corazón llenito y con recuerdos de una etapa que recordaré siempre.

Scroll al inicio